No siempre los matrimonios son perfectos. En algunos casos las costumbres y hábitos que tiene cada uno lleva al nuevo hogar, es allí donde mejor se empieza a conocer a la pareja, esposo, conviviente. Son cosas muy sencillas de hacer, pero que al final choca mucho cuando por ejemplo no te dicen " por favor", "gracias", "permiso", etc. Como decía mi madre, las "palabras mágicas" que siempre solía decir y escuchar en mi casa sin ninguna dificultad ni problema. Es más, si una de mis hermanas no pronunciaba la "palabra mágica", era como si no hubiese escuchado. Pero bueno, en esta nueva etapa que llevo como casada (1 año), me afecta mucho sus hábitos, costumbres con las cuales no estoy acostumbrada y más aún cuando mi esposito me dice que él es así y por qué tiene que decir tantas veces las "palabras mágicas", acaso no hay confianza?. Por momentos siento que soy demasiada exigente, perfeccionista, pero también es cierto que pierdo mucho la paciencia. Es horrible sentirse así, te estresa, malogra tu día; pero acaso no es lógico que debe decir las "palabras mágicas"?.
Sé que cuando uno de casa y empieza a vivir se descubre mejor aquellos hábitos y costumbres con las cuales, algunas afecta el matrimonio y a veces es motivo de discusión y resentimientos. Al inico de la convivencia pensé que se le olvidaba en decir las "palabras mágicas", pero poco a poco descubrí que para mi esposo era normal el no pronunciarlos. Todos los días y momentos que estamos juntos me convertí en una especie de su profesora, tutora, maestra para enseñarle y recordarle acerca de la importancia que tiene el decir las "palabras mágicas"; pero mi alumno no aprende o no quiere aprender porque hasta el momento se le olvida. Tanto es asi, que mientras yo escribía, él se estaba duchando y de pronto escuché mi nombre y que me llamaba, fuí hasta el baño y le dije, cómo?... y me respondió: Pásame la toalla...a lo que le respondí: Se dice: ¡Por favor!. Y me respondió...asi, por favor. Esto es de todos los días, pero de veras que me molesta mucho, ya és 1 año y me pregunto: ¿Cuando aprenderá, cuando dejaré de enseñarrle y sobre todo cuando nacerá de él mismo decir las "palabras mágicas?. Sé que no tiene mala intención al no decirme un "gracias", pero él sabe que tan importante es que lo diga y cómo me alegra escucharlo. Sé que no es un niño, si lo fuese, ya hubiese aprendido, porque a los niños es más fácil educarlos y corregirles sus errores. Pero, para bien o mal, no es un niño, menos mi hijo. Saben por qué es tanto mi preocupación, porque el día que lleguemos a tener un hijo, me gustaría que siempre repitiese sus palabritas mágicas desde pequeño?. Bien dicen que la educación viene de casa y desde ahora me preocupa el que mi hijo no escuche ni pronuncie las "palabras mágicas".
Bueno, me despido de Uds. tengo que ir a descansar, mañana será un nuevo día y seguiré compariendo con ustedes las cosas que me pasan en mi matrimonio y viviencias del día a día, para que tal vez en algún momento puedan sentirse identificadas o les ayude, o también me ayuden con estos de las "palabras mágicas.".
Bueno, me despido de Uds. tengo que ir a descansar, mañana será un nuevo día y seguiré compariendo con ustedes las cosas que me pasan en mi matrimonio y viviencias del día a día, para que tal vez en algún momento puedan sentirse identificadas o les ayude, o también me ayuden con estos de las "palabras mágicas.".
